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sábado, 8 de febrero de 2014

Las Islas Canarias, Madeira y Azores restos del legendario continente de la Atlántida



restos_atlántida

Muy buenas a Todos y Gracias por vuestra visita. En esta ocasión en www.cienciasocultasymas.blogspot.com  nos ocupamos de la Atlántida, ese continente desaparecido, entre la mitología, la leyenda y la realidad. Muchos mitólogos de la Atlántida se han puesto de acuerdo en una cosa, que las únicas partes que quedan visibles del legendario continente son las Islas Azores, Madeira y Las Canarias. 



Curiosamente en las islas canarias vivió un pueblo llamado "Los Guanches". Fueron encontrados en el siglo XV por los normandos enviados por el rey de Castilla. Éstos observaron que este pueblo vivía en pleno neolítico, utilizando en sus instrumentos solo el hueso y la piedra pulimentada, la cerámica sin torno y la madera.. Varios misioneros franciscanos nos dejan constancia de su gran altura, según ellos de "nueve pies de largo". Giovanni Boccaccio nos dice en 1341: "eran... de hermosa presencia. Tenían los cabellos largos y rubios... de miembros robustos... de gran inteligencia... su canto era muy dulce... aparecían risueños y bastante civilizados..."

Aunque desconocían el uso de los metales, construían toscamente pirámides, se vestían con pieles y se dedicaban al pastoreo. Adoraban montes y árboles extraños y sobretodo momificaban a los muertos, similar a los egipcios.

Su mitología es increíblemente similar a la Irlandesa, y encontramos mitos parecidos al de Isis y Osiris de los egipcios.

Vivían en diferentes islas del archipiélago y desconocían la navegación, y sin embargo cada comunidad isleña poseía sus propias leyes y había entre todos una entidad étnica, una entidad de idioma, tenían un alfabeto, viviendo en plena fase neolítica conocían la escritura.

¿Eran los guanches el último pueblo superviviente de la Atlántida?

Fuerteventura, 08 de Febrero de 2014

viernes, 14 de septiembre de 2012

Akhenatón- Amenofis IV y Atón

 
El intento de Akhenatón por implantar el monoteísmo en el Egipto faraónico podría ser considerado, junto con otros signos, como síntoma de un trastorno mental, específicamente la epilepsia, que pudo compartir con otros miembros de su familia como el legendario Tuthankamón.

En la historia del Egipto faraónico existe un periodo singular en que un faraón quiso sustituir el vasto sistema politeísta por la adoración de un solo dios: Atón, el disco solar. Amenofis IV, que después se nombró a sí mismo Akhenatón en honor a la divinidad que buscó imponer a sus gobernados —sin éxito: porque apenas murió, se restituyó el viejo culto a Amón-Ra y demás dioses e incluso hubo intentos por borrar de la historia dicho reinado.

Akhenatón tuvo sin embargo un hijo no menos célebre: el legendario Tuthankamón (bautizado originalmente Tuthankatón), cuya muerte misteriosa siendo todavía un adolescente ha suscitado las más diversas investigaciones, una de las cuales sugiere ahora que el monoteísmo podría considerarse un síntoma de epilepsia lobular, de índole hereditaria.

Hutan Ashrafian, cirujano con interés en la medicina histórica en el Imperial College de Londres, asegura que el joven faraón murió por una “psique feminizada”, lo mismo que sus predecesores inmediatos.

Ashrafian recurre a este concepto por las representaciones que se conocen de los parientes de Tuthankamón: Smenkhkare (enigmático faraón, tío o hermano suyo) y su padre mismo, Akhenatón, a quienes se dibujó con inusuales pechos grandes y caderas anchas, como si fueran mujeres. Igualmente los faraones que gobernaron antes de este, Amenhotep III y Tuthmosis IV, comparten similares características en las pinturas que los recuerdan.

A este rasgo se suma el hecho de que dos de estos cinco faraones aseguraron haber tenido “visiones”, lo cual coincide con etapas de la epilepsia en que, durante un ataque, el lóbulo temporal experimenta alucinaciones y revelaciones de tipo religioso, particularmente después de haber estado expuesto a la luz solar. En el caso de los gobernantes egipcios, esta pudo ser una condición propia de su familia.

Asimismo, la apariencia corporal femenina se relaciona con las partes del cerebro ligadas con la liberación de hormonas: los ataques epilépticos alteran los niveles de las hormonas involucradas en el desarrollo sexual.

Tuthmosis IV tuvo un arrebato religioso a mitad de un día soleado, según la “Estela del Sueño”. Las visiones de Akhenatón, mucho más intensas, podrían explicar también porque la elección del “disco solar” como deidad única.
 
Fuerteventura, 13 de Septiembre de 2012
Fernando González Silva

jueves, 13 de septiembre de 2012

Enigmas del Pasado





El etnólogo estadounidense L. Taylor-Hansen tuvo oportunidad de entrevistarse en su estudio con una tribu de pieles rojas apaches asentados en Arizona. En el transcurso de la charla, Taylor-Hansen comenzó a inquietarse cuando notó suspicazmente que los aborígenes le describían tradiciones, situaciones y locaciones de una cultura que él conocía muy bien, pero no como perteneciente a la cultura apache ni al continente americano. El etnólogo mostró entonces a sus huéspedes unas fotografías de pinturas egipcias y en una de ellas, ante su total asombro, los apaches reconocieron a una de sus divinidades a la que dedicaban sus bailes folklóricos: el "Señor de la Llama y de la Luz". Y eso no fué todavía lo más sorprendente: el nombre que los aborígenes asignaban a aquél dios, era su mismo nombre mediterráneo: Ammón Ra.
Aquello no fue más que el principio: relacionando que dos de sus números sagrados eran el 8 y el 13 Taylor-Hansen los asoció con la base del calendario venusino (la relación que indica las revoluciones efectuadas durante el mismo período por la Tierra y Venus en torno al Sol se expresa como 8:13, es decir, que la Tierra lleva a cabo 8, mientras que Venus cumple 13), y esto llevó automáticamente la charla a la mención de Tiahuanaco, cuyo nombre los apaches identificaron inmediatamente como la ciudad sagrada y el centro de su legendario imperio del pasado y describieron, sin haberla visto nunca, toda la arquitectura de la ciudad, y especialmente la estatua del "blanco barbudo", con la siguiente precisión y conocimiento: "El dios empuña dos espadas en posición vertical, lo que significa "amistad hasta cierto limite. Las espadas forman ángulo recto con los antebrazos, y con la cabeza un tridente, que es nuestra señal secreta de reconocimiento. Allá donde se alza la estatua, es el lugar de nuestro origen." Los aborígenes se sorprendieron cuando el etnólogo les informó de la existencia real de la ciudad ya que ellos la consideraban sólo como producto de una leyenda.

SIMILITUDES GLOBALES
PIRÁMIDE DE COPAN ( HONDURAS )
El paleontólogo, antropólogo y arqueólogo Arthur Posnansky descubrió en las cavidades que constituían los ojos del dios en la estatua de Tiahuanaco, que el oro incrustado más algunos clavos sujetaban unos redondeles de turquesa en las hendiduras de los ojos, detalle que le llevó a creer que todas las estatuas de piedra que representaban a los dioses tenían el rostro incrustado en oro y los ojos en turquesa. La turquesa no existe en ningún lugar de América y su extracción tenía lugar en la península del Sinaí y en Irán. Las técnicas de incrustación utilizadas en Tiahuanaco eran indudablemente originarias del Oriente Próximo.
Pictogramas de indudable estilo sumerio se han encontrado a lo largo y ancho de América, Australia y también en Francia.
Petroglífos a lo largo de todo Los Andes utilizan el símbolo sumerio de la cruz radiante, que representaba el planeta Nibiru.
Los habitantes de la región andina, al referirse a los forasteros de otra tierra que llegaron en los tiempos antiguos los llaman Uru. La capital de Sumeria se llamaba Ur.

PIRÁMIDES DE CARAL Y UXMAL ( MÉXICO )
En todas las lenguas andinas, uru significa día, el mismo significado que tuvo en Mesopotamia.
En “la biblia en imágenes” del Coricancha se representa a Nibiru y su órbita.
En todas las culturas ancestrales, el dios se representa con tocados cónicos, lleva trajes claros, es alto, atlético, armónico, barbado y de largos cabellos. Llega desde una tierra extraña “del sol naciente”( la tradición japonesa - donde recientemente se ha descubierto la gigantesca ciudad sumergida de Yonaguni - también hace mención a su país como la tierra “del sol naciente” utilizando exactamente la misma expresión ) y luego parte hacia “la estrella del alba” (parecidos impresionantes, algunos casi textuales, entre Viracocha ( tiahuanacos ), Oannes ( Sumerios ) , Quetzalcoatl (azteca), el “Dios Herrero” ( dogones, Africa ),Kon-Tiki ( Perú ), Tiki ( Polinesia ), y muchos otros.



REPRESENTACIONES DE DIOSES DE DISTINTAS CULTURAS: , IRAQUÍ, SUMERIO Y FENICIO.
Los dioses “salen del agua” ( ¿significando que superaron el diluvio?), para cumplir su misión, y aparecen representaciones de un hombre pez imaginario o simbólico, un ser anfibio "dotado de razón", y civilizador que se marcha una vez seguro de que sus enseñanzas podrán prosperar.
El entablillado de los cráneos para deformar sus cabezas y que éstas adquirieran la forma de la de los dioses ( frentes altas y planas ) era otro rito común; todos expresaban ser conscientes de estar vigilados por sus deidades y creían que a su muerte serían llevados por los dioses sobre sus plataformas voladoras a un territorio de eternas satisfacciones.
Coincidencias en técnicas y materiales de pintura entre navajos, mandalas y australianos, vestigios de coca y de tabaco en las momias egipcias, reproducciones de elefantes en los capiteles de los edificios Mayas, similar cantidad de signos cueniformes en los lenguajes, algodones peruanos y egipcios de la misma variedad tetraploide, La Medusa en leyendas americanas, helénicas, chinas, etruscas, japonesas, pompeyas, borneas, neozelandesas y hawaianas, semillas de maíz dentro de la Gran Pirámide de Keops, piezas de un telar egipcio fácilmente intercambiables con uno peruano, tal su idéntica confección.
Los sumerios nombraron al río Eufrates con el nombre Urutu que significa ‘río de cobre’ y no había cobre en ese río, pero abundaba en Bolivia y Perú.
La pirámide del Sol, en Teotihuacan, México, tiene exactamente la mitad de la altura que la pirámide Egipcia de Keops, las medidas de la base, en ambas es idéntica, y cuando el último rayo del sol termina de ponerse en una, el primero aparece en la otra.

Todas las culturas ancestrales coinciden en afirmar que la grandeza de los antiguos humanos se debió a que aprendieron su arte y su ciencia directamente de los dioses.

El libro sagrado de los mayas, el Popolh Vuh dice, al igual que el de los Sumerios:
“Los primeros hombres fueron creados y moldeados; no tuvieron madre ni padre.No fueron nacidos de una mujer, no fueron producidos por un creador o formador, ni por Alom ni Caholom, más sí creados por milagro, por encanto.” “Los de la primera raza eran capaces de todo saber.Estudiaban los 4 rincones del horizonte, los 4 puntos del arco del cielo y la cara redonda de la tierra”

Se ha encontrado evidencia de operaciones de cerebro, astronomía avanzada, conocimientos matemáticos y geométricos cuánticos, etc. y de una misteriosa complexión física (¿gigantes?)
A nuestra manera de ver, las especulaciones en torno a si fueron los sumerios que navegaron hasta Bolivia o los tiahuanacos que lo hicieron hasta la Mesopotamia son erróneas: todos eran en un principio contemporáneos e integrantes de una mega-cultura global, que obviamente contenía similitudes arquitectónicas, simbólicas, etc.
Los investigadores que busquen conexiones entre egipcios y mayas o entre sumerios y tibetanos, obviamente las hallarán, pero a la vez estarán mirando sólo una parte del cuadro, y de alguna manera, perdiendo la escala en sus conclusiones: el pasado remoto debería estudiarse a partir de considerar la existencia de una cultura protohistórica global en un mundo unido por vías aéreas, terrestres y telepáticas ( o incluso eventualmente unido físicamente como pangea ).
Las sincronicidades estudiadas aquí plantean la muy sustentable hipótesis de un sustrato originario común constituido por una civilización avanzada ( más evolucionada que la actual civilización occidental, y nó en la misma dirección ) que existió hipotéticamente entre el 17000 y el 12000AC. ( posiblemente en convivencia con otras razas extraplanetarias, pero ése ya es otro tema ).

ANKOR ( CAMBOYA ), GIGANTES DE TULA ( MÉXICO )Y MONTE NERMUD ( TURQUÍA )
Su existencia y tecnología la grita todo el planeta en las mega-construcciones técnicamente imposibles (¡para nosotros!) de las cuales se apropiaron luego nuestras culturas antiguas atribuyéndose ( con un neblinoso derecho ) su condición de sucesores culturales y religiosos de aquélla "Edad Dorada".
Fuerteventura, 13 de Septiembre de 2012
 F.G.S.

viernes, 25 de mayo de 2012

El Arca de la Alianza


Uno de los misterios que más apasiona a los arqueólogos es el concerniente al destino del Arca de la Alianza. Pero antes de adentrarnos en teorías y conjeturas hagamos un repaso histórico de los hechos narrados por la Biblia y empecemos por preguntarnos ¿qué es era el Arca de la Alianza?, ¿acaso estaba inspirada en las instrucciones divinas de Dios?, o ¿eran sus milagros el resultado de una tecnologías desconocida y pérdida en el tiempo ?,¿Qué pasó con ella? El Arca es un enigma en sí mismo, sin embargo apegándonos al texto bíblico podemos obtener diversas conclusiones sobre su naturaleza y destino final.

Cuando Dios le dio a Moisés los 10 mandamientos en el Monte Sinaí, lo cual los estudiosos establecen que debió ser aproximadamente en el año 1400 a.C., también le instruyó para que construyera el Arca con la finalidad de no solamente contener las Tablas de la Ley, sino para a través de ella conversar directamente con Moisés y su pueblo. Pero lo más asombroso de todo, es que el texto en el que se describe el Arca es uno de los más detallados, de hecho son las instrucciones más precisas que se dan en la Biblia.

Del Arca se dice en las sagradas escrituras que era el vehículo de comunicación de Dios con Moisés, pero además era el lugar en que Dios se presentaba en la Tierra manifestándose en la forma de una nube que aparecía entre los querubines de la cubierta del Arca.

También no cualquiera podía portar el Arca, de hecho quienes la llevaban eran los Kohatitas (hijos de Kohat) quienes eran un subclan de la tribu de Levi, a la cual pertenecía Moisés. Las tradiciones narran que solamente personas puras de corazón o que se hubieran purificado previamente podían acceder al aposento del Arca.

Han transcurrido más de 25 siglos desde que el Arca estuvo por última vez en el Templo de Salomón, la geografía política y étnica de esos lugares han tenido grandes transformaciones, Israel por su estratégico emplazamiento ha sido objeto de conquistas a lo largo de todo este tiempo. Distintas culturas han dejado plasmada su influencia en su gente, cultura, arquitectura y naturaleza. Aunado a lo anterior, la falta de un registro histórico en aquel período dificulta el poder seguir el destino que sufrió el Arca después de la captura y destrucción de Jerusalén por Nabucodonosor en el siglo VI a.C. Todo lo que pueden hacer los hombres que se han dedicado a investigar este misterio es conjeturar acerca del paradero del regalo de Jehová al pueblo israelita.

Fuerteventura, 25 de Mayo 2012

jueves, 24 de mayo de 2012

Enigmas de la Antiguedad


El Samarangana Soutradhara es una colección de antiguos manuscritos hindúes, escritos en una época perdida en el tiempo, hace millares de años. Nada menos que 230 páginas de esta colección son dedicadas a los sistemas de construcción de los “vimanas”, las naves que volaban millares de kilómetros a altísima velocidad.
Según el Samar (otra colección), los vimanas funcionaban con la “potencia latente del mercurio caliente”. Habrían dos tipos de vimanas: los “surymandalas”, que alcanzaban las regiones del sistema solar, y los “nahasatramandalas” que viajaban hacia el Sol.
La colección Drona Parva habla de un conflicto –aparentemente atómico– que habría sucedido alrededor del 12.000 a.C. Describe un “enorme proyectil llameante, quemando con fuego sin humareda, haciendo arder los bosques y matando millares de individuos”. Describe también el “arma de Agneya”: “Arremetiendo con dilacerantismo, ella arrastraba atrás de sí, en su corrida, un resplandor cegante”.
En el Mahabharata (La Gran India), un épico más voluminoso que la Biblia, escrito aproximadamente en el 3.000 a.C., hay imágenes muy claras de batallas fantásticas: “Bhima voló con su vimana en un rayo inmenso, que tenía el resplandor de un arma que podía matar a todos los guerreros que usasen metal en el cuerpo: La arma causaba el efecto de hacer caer los cabellos y las uñas de las manos y de los pies, y todo lo que era vivo se tornaba pálido y flaco”. Algo muy parecido sucedió a los habitantes de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, en agosto de 1945.
En el octavo libro del Mahabharata, se cuenta que el personaje Gurkha, a bordo de un poderoso vimana, arrojó un único proyectil sobre la “ciudad triple”. De ella se elevó una fumata blanca, incandescente, diez mil veces mas clara que el Sol. La fumarada se levantó con brillo inmenso y redujo la ciudad a cenizas:
“Era como si hubiesen sido soltados los elementos. El Sol giraba en círculo. Quemado por la incandescencia del arma, el mundo vacilaba de fiebre. Elefantes atormentados por el calor, corrían locos de aquí para allá, procurando protección contra el terrible ataque. El agua hervía, los animales morían. El enemigo era segado, y la furia del fuego hacía con los árboles, como en los incendios de los bosques, caerse en hileras. Los elefantes rugían pavorosamente y caían muertos al suelo, por toda una vasta área. Los caballos y los carros de combate se quemaban y todo parecía como después de un incendio. Millares de carros fueron destruidos. Después, un silencio profundo descendió sobre el mar. Los vientos comenzaron a soplar y la tierra aclaró. Se ofreció la vista de un cuadro horripilante. Los cadáveres de los tumbados habían sido mutilados por el horroroso calor, no pareciendo más gente. Nunca antes habíamos hablado de tal arma.”
En otro párrafo del Mahabharata (parte de Viaje de Arjuna para el Cielo de Indra), las visiones pavorosas del relato anterior son sustituidas por otras de belleza y gloria:
“Después de la partida de los protectores del mundo, Arjuna, terror de los enemigos, quería que el carro celeste de Indra llegase hasta él. De repente, junto con Matalis, el carro llegó en el brillo de la luz desterrando del aire las tinieblas e iluminando todas las nubes, llenando las tierras con estruendo, como el ruido del trueno. Fue un artefacto mágico del cielo, realmente imponente a los ojos. Él subió en el carro, resplandeciente como el señor del día. Entonces, se fue para arriba con el artefacto mágico, aquel carro celeste parecido al Sol, y fue inmensa la alegría experimentada por el hijo blanco de la estirpe Kuru.”
Tal como un plan de vuelo
El guerrero Arjuna, entonces, “al aproximarse a las regiones invisibles para los mortales que recorrían la tierra, vio carros celestes, maravillosos, a millares. En aquel lugar no brilla el Sol, ni la Luna, no reluce el fuego, mas si en su propio brillo centellea, por la fuerza de hechos nobles, aquello que en la Tierra es visible en la fuerza de las estrellas, las cuales, por causa de la distancia inmensa, parecen como lámparas, no obstante son grandes cuerpos”.
La mayoría de esos relatos dispensa comentarios, pues el lenguaje usado, de modo general, es claramente descriptivo, casi técnico. En ciertos párrafos, no existe el menor trazo de misticismo. Este que pasamos a reproducir fue escrito por Maarshi Baradvaja, un profeta de la era primitiva de la India, y traducido por la Academia Internacional para Pesquisa del Sánscrito, en el Estado de Misore, India.
“...un aparato que se mueve por fuerza interna, como una ave, sobre la tierra, dentro del agua, o en el mar, es denominado ‘vimana’ (...) que es capaz de moverse en el cielo, de un lugar a otro... Es un vimana, así llamado por los sacerdotes de las ciencias. El secreto de la construcción de aparatos voladores que, no se quiebran, no pueden ser partidos, no juntan fuego y no pueden ser interpretados. El secreto de hacer aparatos en vuelo. El secreto de tornar invisibles aparatos en vuelo. El secreto de escuchar ruidos y conversaciones en aparatos enemigos en vuelo. El secreto de fijar imágenes del interior en aparatos enemigos en vuelo. El secreto de determinar la vuelta de aparatos enemigos en vuelo. El secreto de dejar seres sin sentido en aparatos enemigos en vuelo y de destruir los aparatos enemigos en vuelo.”
Según Erich von Däniken (que tradujo este texto para los términos modernos), en otra parte de este relato del profeta Baradvaja, “se da la descripción exacta de 31 piezas principales que componen el aparato. Con precisión idéntica, se da instrucciones para el traje y la alimentación de los pilotos. Además, el texto contiene la especificación de los 16 metales diferentes, necesarios para la construcción del vehículo volador. No en tanto, el mundo actual conoce apenas tres de los metales especificados, quedando sin traducción, hasta ahora, lo demás”.

Veamos ahora un párrafo del libro 24 del Rig Veda:
“Todos cuando parten de este mundo en viaje primero llegan a la Luna... La Luna es el portal de acceso al reino celeste, y quien sabe responder a sus preguntas está libre para proseguir viaje... (Rig Veda. 1° Adhyaya). Venerado sea Vayu, señor del espacio cósmico... Prepara una morada para mí, que soy el señor del sacrificio. Abre el portal del espacio celeste, del espacio cósmico, para que podamos contemplarlo a fin de obtener el dominio del espacio cósmico. Es para allá que queremos ir.”
Es claro que todo eso puede tener apenas un sentido espíritual de liberación de las almas después de la muerte. Mas no se puede ignorar que se parece mucho un plano de vuelo. Y este trecho puede ser leído como un pedido de permisión de trabajo para una escala en la Luna, antes de un viaje al espacio exterior.
Para finalizar, observemos este párrafo del Rig Veda, en que un venerable da la siguiente lección a su discípulo:
“El espacio cósmico es mayor que la incandescencia, pues ambos se encuentran dentro del ámbito cósmico, el Sol y la Luna, como el relámpago, los astros y el fuego. En virtud del espacio cósmico, las personas llaman, ven y responden. En el espacio cósmico experimentan alegría. Nacemos en el espacio cósmico, nacemos para el espacio cósmico. ¡Tu deberás venerar el espacio cósmico! Quien venera el espacio cósmico alcanza reinos espaciales, reinos repletos de espacio luminoso, infinito, para dar pasos largos, y por donde el espacio cósmico se extiende él podrá pasear a voluntad...”

  

No es un texto de Julio Verne, ni de Leonardo Da Vinci. Es un texto que se puede encontrar en el Mahabarata, uno de los textos sánscritos del hinduismo.  
En estos vehículos voladores, extraordinariamente descritos, las personas que se montaban en ellos podían volar hacia los cielos y dirigirse a las estrellas y a mundos lejanos, para luego retornar a la Tierra. Según estos textos, la propulsión se realizaba mediante mercurio, unido a técnicas vibratorias de determinados sonidos capaces de desencadenar poderosas energías y, tal y como se describe en el Vymaanica-Shaastra, los pilotos eran preparados para volar, para obtener imágenes en vuelo a los “carros voladores” enemigos, escuchar sus conversaciones y técnicas capaces de hacer perder el conocimiento a sus pilotos.
Del mismo modo, todos los textos parecen indicar que los antiguos tripulantes de los vimanas eran conocedores de los mecanismos necesarios para poder aprovechar las energías de la naturaleza de determinados “chakras” o puntos neurálgicos del planeta, tales como ríos, valles y montañas. Los sucesos que nos narran los antiguos textos sánscritos tienen como principal protagonista el territorio de la India y zonas limítrofes, aunque en ocasiones las luchas y viajes de los dioses de la mitología hindú escapan incluso de nuestro propio planeta.

Fuerteventura, 24 de Mayo de 2012
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