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viernes, 25 de mayo de 2012

El Arca de la Alianza


Uno de los misterios que más apasiona a los arqueólogos es el concerniente al destino del Arca de la Alianza. Pero antes de adentrarnos en teorías y conjeturas hagamos un repaso histórico de los hechos narrados por la Biblia y empecemos por preguntarnos ¿qué es era el Arca de la Alianza?, ¿acaso estaba inspirada en las instrucciones divinas de Dios?, o ¿eran sus milagros el resultado de una tecnologías desconocida y pérdida en el tiempo ?,¿Qué pasó con ella? El Arca es un enigma en sí mismo, sin embargo apegándonos al texto bíblico podemos obtener diversas conclusiones sobre su naturaleza y destino final.

Cuando Dios le dio a Moisés los 10 mandamientos en el Monte Sinaí, lo cual los estudiosos establecen que debió ser aproximadamente en el año 1400 a.C., también le instruyó para que construyera el Arca con la finalidad de no solamente contener las Tablas de la Ley, sino para a través de ella conversar directamente con Moisés y su pueblo. Pero lo más asombroso de todo, es que el texto en el que se describe el Arca es uno de los más detallados, de hecho son las instrucciones más precisas que se dan en la Biblia.

Del Arca se dice en las sagradas escrituras que era el vehículo de comunicación de Dios con Moisés, pero además era el lugar en que Dios se presentaba en la Tierra manifestándose en la forma de una nube que aparecía entre los querubines de la cubierta del Arca.

También no cualquiera podía portar el Arca, de hecho quienes la llevaban eran los Kohatitas (hijos de Kohat) quienes eran un subclan de la tribu de Levi, a la cual pertenecía Moisés. Las tradiciones narran que solamente personas puras de corazón o que se hubieran purificado previamente podían acceder al aposento del Arca.

Han transcurrido más de 25 siglos desde que el Arca estuvo por última vez en el Templo de Salomón, la geografía política y étnica de esos lugares han tenido grandes transformaciones, Israel por su estratégico emplazamiento ha sido objeto de conquistas a lo largo de todo este tiempo. Distintas culturas han dejado plasmada su influencia en su gente, cultura, arquitectura y naturaleza. Aunado a lo anterior, la falta de un registro histórico en aquel período dificulta el poder seguir el destino que sufrió el Arca después de la captura y destrucción de Jerusalén por Nabucodonosor en el siglo VI a.C. Todo lo que pueden hacer los hombres que se han dedicado a investigar este misterio es conjeturar acerca del paradero del regalo de Jehová al pueblo israelita.

Fuerteventura, 25 de Mayo 2012

jueves, 24 de mayo de 2012

Enigmas de la Antiguedad


El Samarangana Soutradhara es una colección de antiguos manuscritos hindúes, escritos en una época perdida en el tiempo, hace millares de años. Nada menos que 230 páginas de esta colección son dedicadas a los sistemas de construcción de los “vimanas”, las naves que volaban millares de kilómetros a altísima velocidad.
Según el Samar (otra colección), los vimanas funcionaban con la “potencia latente del mercurio caliente”. Habrían dos tipos de vimanas: los “surymandalas”, que alcanzaban las regiones del sistema solar, y los “nahasatramandalas” que viajaban hacia el Sol.
La colección Drona Parva habla de un conflicto –aparentemente atómico– que habría sucedido alrededor del 12.000 a.C. Describe un “enorme proyectil llameante, quemando con fuego sin humareda, haciendo arder los bosques y matando millares de individuos”. Describe también el “arma de Agneya”: “Arremetiendo con dilacerantismo, ella arrastraba atrás de sí, en su corrida, un resplandor cegante”.
En el Mahabharata (La Gran India), un épico más voluminoso que la Biblia, escrito aproximadamente en el 3.000 a.C., hay imágenes muy claras de batallas fantásticas: “Bhima voló con su vimana en un rayo inmenso, que tenía el resplandor de un arma que podía matar a todos los guerreros que usasen metal en el cuerpo: La arma causaba el efecto de hacer caer los cabellos y las uñas de las manos y de los pies, y todo lo que era vivo se tornaba pálido y flaco”. Algo muy parecido sucedió a los habitantes de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, en agosto de 1945.
En el octavo libro del Mahabharata, se cuenta que el personaje Gurkha, a bordo de un poderoso vimana, arrojó un único proyectil sobre la “ciudad triple”. De ella se elevó una fumata blanca, incandescente, diez mil veces mas clara que el Sol. La fumarada se levantó con brillo inmenso y redujo la ciudad a cenizas:
“Era como si hubiesen sido soltados los elementos. El Sol giraba en círculo. Quemado por la incandescencia del arma, el mundo vacilaba de fiebre. Elefantes atormentados por el calor, corrían locos de aquí para allá, procurando protección contra el terrible ataque. El agua hervía, los animales morían. El enemigo era segado, y la furia del fuego hacía con los árboles, como en los incendios de los bosques, caerse en hileras. Los elefantes rugían pavorosamente y caían muertos al suelo, por toda una vasta área. Los caballos y los carros de combate se quemaban y todo parecía como después de un incendio. Millares de carros fueron destruidos. Después, un silencio profundo descendió sobre el mar. Los vientos comenzaron a soplar y la tierra aclaró. Se ofreció la vista de un cuadro horripilante. Los cadáveres de los tumbados habían sido mutilados por el horroroso calor, no pareciendo más gente. Nunca antes habíamos hablado de tal arma.”
En otro párrafo del Mahabharata (parte de Viaje de Arjuna para el Cielo de Indra), las visiones pavorosas del relato anterior son sustituidas por otras de belleza y gloria:
“Después de la partida de los protectores del mundo, Arjuna, terror de los enemigos, quería que el carro celeste de Indra llegase hasta él. De repente, junto con Matalis, el carro llegó en el brillo de la luz desterrando del aire las tinieblas e iluminando todas las nubes, llenando las tierras con estruendo, como el ruido del trueno. Fue un artefacto mágico del cielo, realmente imponente a los ojos. Él subió en el carro, resplandeciente como el señor del día. Entonces, se fue para arriba con el artefacto mágico, aquel carro celeste parecido al Sol, y fue inmensa la alegría experimentada por el hijo blanco de la estirpe Kuru.”
Tal como un plan de vuelo
El guerrero Arjuna, entonces, “al aproximarse a las regiones invisibles para los mortales que recorrían la tierra, vio carros celestes, maravillosos, a millares. En aquel lugar no brilla el Sol, ni la Luna, no reluce el fuego, mas si en su propio brillo centellea, por la fuerza de hechos nobles, aquello que en la Tierra es visible en la fuerza de las estrellas, las cuales, por causa de la distancia inmensa, parecen como lámparas, no obstante son grandes cuerpos”.
La mayoría de esos relatos dispensa comentarios, pues el lenguaje usado, de modo general, es claramente descriptivo, casi técnico. En ciertos párrafos, no existe el menor trazo de misticismo. Este que pasamos a reproducir fue escrito por Maarshi Baradvaja, un profeta de la era primitiva de la India, y traducido por la Academia Internacional para Pesquisa del Sánscrito, en el Estado de Misore, India.
“...un aparato que se mueve por fuerza interna, como una ave, sobre la tierra, dentro del agua, o en el mar, es denominado ‘vimana’ (...) que es capaz de moverse en el cielo, de un lugar a otro... Es un vimana, así llamado por los sacerdotes de las ciencias. El secreto de la construcción de aparatos voladores que, no se quiebran, no pueden ser partidos, no juntan fuego y no pueden ser interpretados. El secreto de hacer aparatos en vuelo. El secreto de tornar invisibles aparatos en vuelo. El secreto de escuchar ruidos y conversaciones en aparatos enemigos en vuelo. El secreto de fijar imágenes del interior en aparatos enemigos en vuelo. El secreto de determinar la vuelta de aparatos enemigos en vuelo. El secreto de dejar seres sin sentido en aparatos enemigos en vuelo y de destruir los aparatos enemigos en vuelo.”
Según Erich von Däniken (que tradujo este texto para los términos modernos), en otra parte de este relato del profeta Baradvaja, “se da la descripción exacta de 31 piezas principales que componen el aparato. Con precisión idéntica, se da instrucciones para el traje y la alimentación de los pilotos. Además, el texto contiene la especificación de los 16 metales diferentes, necesarios para la construcción del vehículo volador. No en tanto, el mundo actual conoce apenas tres de los metales especificados, quedando sin traducción, hasta ahora, lo demás”.

Veamos ahora un párrafo del libro 24 del Rig Veda:
“Todos cuando parten de este mundo en viaje primero llegan a la Luna... La Luna es el portal de acceso al reino celeste, y quien sabe responder a sus preguntas está libre para proseguir viaje... (Rig Veda. 1° Adhyaya). Venerado sea Vayu, señor del espacio cósmico... Prepara una morada para mí, que soy el señor del sacrificio. Abre el portal del espacio celeste, del espacio cósmico, para que podamos contemplarlo a fin de obtener el dominio del espacio cósmico. Es para allá que queremos ir.”
Es claro que todo eso puede tener apenas un sentido espíritual de liberación de las almas después de la muerte. Mas no se puede ignorar que se parece mucho un plano de vuelo. Y este trecho puede ser leído como un pedido de permisión de trabajo para una escala en la Luna, antes de un viaje al espacio exterior.
Para finalizar, observemos este párrafo del Rig Veda, en que un venerable da la siguiente lección a su discípulo:
“El espacio cósmico es mayor que la incandescencia, pues ambos se encuentran dentro del ámbito cósmico, el Sol y la Luna, como el relámpago, los astros y el fuego. En virtud del espacio cósmico, las personas llaman, ven y responden. En el espacio cósmico experimentan alegría. Nacemos en el espacio cósmico, nacemos para el espacio cósmico. ¡Tu deberás venerar el espacio cósmico! Quien venera el espacio cósmico alcanza reinos espaciales, reinos repletos de espacio luminoso, infinito, para dar pasos largos, y por donde el espacio cósmico se extiende él podrá pasear a voluntad...”

  

No es un texto de Julio Verne, ni de Leonardo Da Vinci. Es un texto que se puede encontrar en el Mahabarata, uno de los textos sánscritos del hinduismo.  
En estos vehículos voladores, extraordinariamente descritos, las personas que se montaban en ellos podían volar hacia los cielos y dirigirse a las estrellas y a mundos lejanos, para luego retornar a la Tierra. Según estos textos, la propulsión se realizaba mediante mercurio, unido a técnicas vibratorias de determinados sonidos capaces de desencadenar poderosas energías y, tal y como se describe en el Vymaanica-Shaastra, los pilotos eran preparados para volar, para obtener imágenes en vuelo a los “carros voladores” enemigos, escuchar sus conversaciones y técnicas capaces de hacer perder el conocimiento a sus pilotos.
Del mismo modo, todos los textos parecen indicar que los antiguos tripulantes de los vimanas eran conocedores de los mecanismos necesarios para poder aprovechar las energías de la naturaleza de determinados “chakras” o puntos neurálgicos del planeta, tales como ríos, valles y montañas. Los sucesos que nos narran los antiguos textos sánscritos tienen como principal protagonista el territorio de la India y zonas limítrofes, aunque en ocasiones las luchas y viajes de los dioses de la mitología hindú escapan incluso de nuestro propio planeta.

Fuerteventura, 24 de Mayo de 2012
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lunes, 14 de mayo de 2012

Santo Grial y Priorato de Sión


EL PRIORATO DE SIÓN
 DE TODAS LAS ORGANIZACIONES QUE REIVINDICAN UN PASADO
"TEMPLARIO", UNA DE LAS MÁS INTRIGANTES ES LA QUE SE
DENOMINA PRIORATO DE SIÓN. A DECIR VERDAD, HABRÍA QUE
CONSIDERARLA MÁS BIEN UNA ORDEN LIGADA AL TEMPLE Y                 
AUTÓNOMA AL MISMO TIEMPO.

1.- Entre la realidad y la leyenda
Fue a partir de 1960 cuando la opinión pública francesa se hizo eco de la existencia de una sociedad semi-secreta autodenominada Priorato de Sión. Desde esa fecha se han publicado sus estatutos y material procedente de las más diversas fuentes, no siempre contrastables, lo que implica andar con pies de plomo alrededor de todo lo que rodea a dicha organización. Entre sus presuntos afiliados nos encontramos con nombres como Leonardo da Vinci, Victor Hugo o Isaac Newton, entre otros más o menos conocidos. Es decir, que de ser ciertas las pretensiones del priorato, habría albergado en sus filas como grandes maestres a algunas de las mayores luminarias de la historia occidental, así como a miembros de las principales familias reales y aristocráticas de Europa. Aunque parece indudable la existencia actual de la organización, así como la de una antigua Orden de Sión en la época de las Cruzadas, el caso de una continuidad entre ambas a través de los siglos no está tan claro.
Cuentan las crónicas que en el año 1099, tras la conquista de Jerusalén, el gobernante de la ciudad Godofredo de Bouillon fundó una misteriosa Orden sobre la abadía de Notre Dame du Mont Sión, de la que poco se sabe. Sería más tarde dicha sociedad la que impulsaría la creación de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, más conocidos como Templarios.
Si hacemos caso a los textos procedentes del Priorato, la Orden de Sión tendría en la época de su fundación un poder considerable, eso sí, siempre entre bastidores, llegando incluso a afirmar que los reyes de la ciudad santa debían su trono a esta enigmática sociedad. Así pues, ellos serían los verdaderos artífices de la extraordinaria progresión que experimentaron los Templarios en los años siguientes, obedeciendo todo ello a un plan previamente establecido.
De acuerdo con estas fuentes, al menos cinco de los nueve fundadores del Temple pertenecían a su vez a la Orden de Sión, y se podría decir que en principio el Temple era el brazo armado de la anterior o incluso que ambas órdenes eran una sola, puesto que según parece compartían el mismo Maestre. Sería el caso de André de Montbard, uno de los caballeros originarios de la orden templaria y que llegaría a ser el máximo dirigente de la misma. Pero el tío de San Bernardo consta asimismo como miembro de Sión, con lo que podemos hacernos una idea del hermanamiento entre ambas.
Esta situación de confraternidad se prolongaría durante aproximadamente unos sesenta años, hasta que en 1188, un año después de la caída de Jerusalén en manos musulmanas, se produjo un cisma entre las dos órdenes que produjo su separación definitiva. Según el Priorato de Sión, de la pérdida de Tierra Santa sería en gran parte culpable la Orden del Temple, y más concretamente su Maestre Gérard de Ridefort, a los que los documentos "prioré" acusan de traición. Éste arrastró a los Templarios a combatir en la batalla de los Cuernos de Hattin, que significó un autentico desastre para los cruzados y propició la caída de Jerusalén. La situación derivaría en que la Orden de Sión se trasladaría a Francia, abandonando a los Templarios a su suerte, sus pupilos y protegidos hasta la fecha. La ruptura de relaciones se simbolizó mediante la tala de un olmo de ochocientos años, en la ciudad de Gisors. A partir de ese momento, la Orden de Sión cambió su nombre por el de Priorato y se dedicó a sus propios objetivos. Pero... ¿de que objetivos se trataba? supuestamente, la misión del Priorato consistiría en proteger un gran secreto relacionado con los descendientes de la dinastía de los reyes merovingios y restaurar en la monarquía de Francia a uno de sus miembros. Su legítima descendencia, que se cree extinguida, habría sido demostrada por unos pergaminos descubiertos en el pueblecito francés de Rennes-le-Château.
Para seguir conociendo al Temple, debemos profundizar ahora en la intrigante misión que se ha impuesto el Priorato de Sión.


2.- La sangre real: la custodia de un gran secreto

El comportamiento del Priorato de Sión, por lo que deja entrever en sus publicaciones, parece obedecer a un calendario cuidadosamente preciso y planificado desde hace largo tiempo. Dan a entender que son los custodios de un secreto de importancia capital, del que tendrían pruebas irrefutables. Se trataría de algo que los hace sumamente especiales y que reviste su misión de un halo de atrayente misticismo. Hay tradiciones que dan gran importancia a María Magdalena, de quien se nos dice que tras la crucifixión de Jesús llega a las Galias escoltada por José de Arimatea y portando el Santo Grial. Según lo que podemos extraer de la concepción del Priorato, María Magdalena sería la esposa de Jesús, y cuando viajó lo hizo embarazada o acompañada de su progenie. Naturalmente aquí el término "Santo Grial" debe comprenderse en el sentido de Santa Sangre, es decir, como la descendencia física de Jesús, que se trasladó a las Galias y se continuó allí. La Iglesia omite toda mención en su propia tradición del Santo Grial pues, lógicamente, no le conviene. Es la lucha que hasta hoy subsistiría entre los herederos de Pedro y los de María Magdalena, los herederos de la fe y los herederos de la Sangre.
El Grial ¿un linaje sagrado?

Una vez en la actual Francia, este linaje judío se unió matrimonialmente con el de los reyes francos, dando lugar a los merovingios. Alrededor del año 500 d.c., con el bautismo y conversión del rey Clodoveo, la Iglesia Romana se instauró como suprema autoridad espiritual de Occidente. Se podría decir que fue un pacto entre Roma y los merovingios, originando una alianza que debería engendrar un nuevo sacro imperio romano. Pero parece que la lealtad de los francos a la Iglesia no era muy intensa, ya que los merovingios seguían manteniendo simpatías por la religión arriana que practicaban antes de su conversión al cristianismo. Doscientos años después, el rey merovingio Dagoberto II fue asesinado junto con su familia por encargo de su propio mayordomo de palacio, Pipino de Heristal. La Iglesia, viendo peligrar su hegemonía, habría apoyado la conspiración. Con la muerte de Dagoberto y sus descendientes la dinastía merovingia llegó a su fin, y comenzó la de los mayordomos de palacio: los carolingios, que contaban con el apoyo eclesiástico. Éstos, que eran a fin de cuentas unos usurpadores, trataron de legitimarse casándose con princesas merovingias y continuaron con su reinado. Con Carlomagno llegaron a abarcar un imperio que se extendía por la totalidad de la Europa occidental y lo gobernaban al servicio de Roma. ero podría ser que la dinastía merovingia no se extinguiese con Dagoberto II. Según afirma el Priorato de Sión, los merovingios, la estirpe de Jesús, sobrevivieron a través de un hijo de Dagoberto que se habría salvado del asesinato de su familia. Se llamaba Sigisberto IV, y entre sus descendientes estaría más tarde Godofredo de Bouillon. Sabemos por los Evangelios que Jesús era de sangre real y de la estirpe de David. Es decir, Jesús era el heredero legítimo del trono de Jerusalén. Sus más incondicionales seguidores eran los nacionalistas zelotes, unos fanáticos integristas que aspiraban a expulsar al gobierno títere prorromano e reinstaurar el verdadero linaje real. En las Cruzadas, con la conquista de Jerusalén y la coronación de Godofredo de Bouillon, un heredero de Jesús recuperó su patrimonio legítimo volviendo a ser rey de la Santa Ciudad.


Es posible que dada la hegemonía de la Iglesia en la época, Godofredo nunca pudiera reivindicar como quisiera su linaje y su derecho. A fin de cuentas, Roma estaría detrás de la traición a su familia y aunque no sabemos si la Iglesia estaba al tanto o no del linaje del nuevo rey, una revelación pública podría haber sido muy peligrosa. Godofredo habría entonces, para proteger el secreto de ese linaje sagrado, creado la Orden de Sión y su brazo armado, la Orden del Temple. Curiosamente, las leyendas griálicas que surgieron en la Edad Media, presentan a los Templarios como los custodios del Santo Grial. sí pues, el Santo Grial sí sería el portador de la sangre de Cristo, pero no en el sentido simbólico de un recipiente, sino de su descendencia: los portadores de su sangre. Y este sería el gran secreto del Priorato de Sión. Secreto compartido también por los Caballeros del Temple.
Ahora se entiende porque los Templarios asociaron el culto de la Diosa Madre a la Magdalena , pues ésta representaba la base de su existencia al identificarse con la madre del linaje perdido, la portadora del Grial.


El propio Priorato, los Templarios, o puede que ambos, desarrollando una estrategia a largo plazo, habrían protegido a los herederos del Rey de Israel con el objetivo de conseguir la dominación mundial bajo la égida de la dinastía davídica. No hace falta decir que las circunstancias históricas no permitieron que el objetivo se cumpliera. Tras la caída de Jerusalén y la pérdida de Tierra Santa el proyecto se fue a pique. Los herederos de David se vieron una vez más sin corona y la existencia de la Orden del Temple se hizo innecesaria. Algunos tratan de ver en esto una explicación de porque los Templarios no se resistieron cuando fueron apresados por las tropas de Felipe IV. Sin posesiones en Ultramar, separados de la Orden de Sión y con los descendientes de los merovingios nuevamente en la sombra, ya no tenían razón de ser. El Priorato de Sión, que tras la desaparición del Temple se dedicó a manejar los hilos que rigen Europa desde la clandestinidad en pos de sus objetivos, asegura que pronto se producirá un vuelco en la situación política francesa que preparará el camino para la restauración de una monarquía. ¿Se cumplirán los objetivos de Sión y del Temple ocho siglos después? ¿Seremos testigos de cómo un descendiente merovingio recupera el trono de Francia? El tiempo lo dirá. 


Fuerteventura, 14 de Mayo de 2012