Mostrando entradas con la etiqueta nostradamus. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta nostradamus. Mostrar todas las entradas

sábado, 2 de julio de 2016

Profecías



profecías

¿Fin de los Tiempos o Principio de una nueva Era? El hombre en su insaciable necesidad de ganarle al destino trata por todos los medios de conocer la verdad sobre su futuro y el futuro de la humanidad. Así surgieron los profetas, que han dejado escrito no sólo los hechos que ocurrirían en su época si no también aquellos que sucederían hasta el fin de los tiempos.

Existen personas con el don de la precognición que pueden advertir sobre accidentes y desastres no esperados sobre ellos o sobre sus seres queridos. Lamentablemente no hay forma de saber si sus visiones futuristas se cumplirán o no hasta que ocurren.
Tras haber entrado en el siglo XXI el interés por conocer más acerca de estas profecías es notablemente mayor. Ya que este es el siglo que Profetas, Videntes, Egipcios, Mayas e incluso la Biblia han pronosticado como el Fin de todos los Tiempos.

Hasta ahora gran parte de los vaticinios se han cumplido y parecería que nos acercamos a un cambio terrestre de proporciones impresionantes. ¿Estará por aparecer el Planeta X?, ¿Está el Anticristo infiltrado en nuestro mundo?, ¿Hay peligro de una guerra nuclear? ¿Qué nos quiso decir Nostradamus con el eclipse de 1999?, ¿Estamos interpretando mal sus últimas centurias?
Encontraremos en estas profecías la clave que nos abrirá las puertas a la verdad sobre los últimos días de nuestra civilización, allí, cuando el destino nos alcance.
Embarcados en este maravilloso mundo, dejamos a los lectores que saquen sus propias conclusiones.
Espero que disfrutes de la lectura y accedas a la pestaña superior donde tienes acceso a diferentes profecías, Nostradamus, San Malaquías, Edgar Cayce, Diversos Santos, etc.
Si te ha gustado puedes compartir. Un Saludo
Fuerteventura, 2009

jueves, 4 de octubre de 2012

Magia Celta y Wicca




Se ha venido produciendo durante los últimos decenios un creciente interés por las antiguas creencias paganas. La gente busca un sistema de convicciones más práctico y personal, algo como una manera de ser espiritual pero mejorando la forma de vida. Ello incluye la religión y la magia de los paganos, que son, de forma simultánea, prácticas y espirituales.
Se cree por lo general que los sistemas celtas o druídicos son irlandeses, ingleses y galeses. De hecho, los celtas habitaron durante muchísimo tiempo gran arte de Europa Occidental, habiéndose encontrado restos de su civilización en lugares que se extienden desde el Sur de Francia y zonas del Norte de España hasta las tierras bajas de Alemania, las Islas Británicas e Irlanda.
No es en absoluto necesario contar con estos orígenes raciales para practicar la magia de los celtas; todo lo que hace falta es interesarse tanto en la mitología celta como en la propia magia, y una profunda simpatía por la Naturaleza y sus poderes.
Las creencias de la magia céltica se encuentran firmemente enraizadas en la Tierra y en los espíritus elementales que constituyen la propia esencia de la Naturaleza, lo que incluye los cuatro Elementos básicos que la conforman: Tierra, Aire, Fuego y Agua.
Los antiguos celtas poseían amplísimos conocimientos y mostraban gran respeto por las cualidades curativas y mágicas de las platas y las piedras. Conocían y hacían uso de los flujos energéticos de la Tierra, los árboles y algunas formaciones rocosas especiales y solían convocar a los espíritus elementales, la “gentecilla” de los irlandeses, a quienes los ingleses llamaban duendes y hadas.
Sin embargo, la creencia más poderosa –casi única, podríamos decir- que profesaban los pueblos antiguos era su devoción por la Gran Madre, la madre y las diosas guerreras. De hecho, los pueblos célticos, antes de producirse las intervenciones de Roma y del Cristianismo, constituían una de las pocas etnias que concedían a sus diosas tratamientos en pie de igualdad a los conferidos a sus dioses.
Ello, no obstante, no significa en modo alguno que no existiesen otras religiones paganas que rindiesen homenaje a la Gran Madre, aunque, sometidas a un estudio más meticuloso, nos encontraríamos con que los dioses varones de sus panteones estaban considerados más poderosos e importantes. A las diosas se las permitía ocupar su lugar de culto, siempre y cuando sus seguidores no intentasen usurpar la posición primaria del poder, que siempre estaba representado por un dios masculino.
Las diosas de los celtas no ocupaban puestos secundarios ni en su culto ni en sus leyendas, respeto con que se empapó la sociedad de los celtas, dando como resultado que las mujeres de esta raza fueses profundamente respetadas y contasen con numerosísimos derechos de propiedad, personales y de estado social. Se honraba a las sacerdotisas. Las mujeres guerreaban y eran madre y contaban con los mismos derechos que los hombres.
¿Causó lo mencionado algún daño a la sociedad o colocó a los hombres en posición de inferioridad? Según la historia, absolutamente no. Los celtas constituían una de las razas más feroces, aunque más adelantadas desde un prisma espiritual, del Viejo Mundo, viéndose debilitados únicamente cuando aceptaron y se sometieron a la intrusión del Cristianismo.
La vida de los celtas estaba llena de magia, y ellos hacían uso de ella. Sus entrelazadas obras de arte en joyería, sus ropajes, sus herramientas y sus casas no eran sino una forma de magia dirigida a evitar el mal de ojo y responder a éste con maldiciones. Creían que sus dioses podían aparecer en cualquier momento y lugar y que los humanos teníamos todo el derecho a invocar su ayuda. También creían en que cualquier persona tenía sobre sí la responsabilidad de hacer lo que pudiera para mejorar su vida, lo que, por supuesto, incluía el empleo de magia, pequeña o grande. Para llegar a este punto, una persona tenía que mostrarse deseosa, de forma constante, de aprender y madurar.
Para poner en práctica una magia celta eficaz en nuestros días, debéis mostraros dispuestos a aprender y a utilizar la magia de las hierbas y plantas. Tendréis que buscar algunas piedras y convencerlas para que actúen a vuestro servicio y cuidarlas como fuentes de energía que son. Deberéis respetar los poderes elementales y de los Elementos, solicitar su ayuda y mostrar vuestra buena disposición hacia ellos. Tendréis que buscar los antiguos depósitos de fuerza positiva que el culto de los celtas construyó y alimentó y que todavía existen.
Sin embargo, antes que nada, tendréis que eliminar las estrechas definiciones de la realidad que habéis aprendido. Tendréis que volver a tener en cuenta lo que denominamos posible o imposible y a estar seguros de que, cuando tomáis determinadas medidas, nada es imposible. En la puesta en práctica de estas medidas determinadas es en lo que consiste el ejercicio de lo que conocemos por magia.
La magia consiste en la suspensión de lo que vemos y en la creencia en lo que no podemos ver –y su utilización-, aunque sabiendo de manera instintiva que está ahí. La magia céltica consiste sencillamente en aplicar ese ingrediente invisible de tal forma que, mediante la interacción de poderes naturales o de la propia Naturaleza, se pueda mejorar la vida.
La magia no puede probarse en laboratorios, ser sometida a disección ni colocada bajo el objetivo de ningún microscopio. La magia vive en la mente de quien hace uso de ella y se manifiesta en la vida práctica. La magia pagana es al mismo tiempo una necesidad práctica y una experiencia religiosa. Los paganos son gente que vive muy cerca de la realidad y que, cuando uno no tiene ya que luchar para alcanzar las necesidades diarias, se puede buscar con mucha más facilidad la espiritualidad así como llegar a ella. Saben también que, cuando os podéis ayudar a vosotros mismos, pocas veces habrá alguien que pueda manipularos ni controlaros en contra de vuestra voluntad.
Ha llegado ya la hora de que la magia celta vuelva a ocupar su lugar en el mundo. Cada vez hay más gente que, también cada vez, se encuentra menos satisfecha con las que se consideran religiones aceptadas por la sociedad y que busca antiguos caminos, poco distinguibles por la falta de uso, o cubiertos de falsedades. Sin embargo, la sola búsqueda emprendida por esas personas está creando una refrescante brisa que limpiará esas antiguas huellas, volviéndose a encontrar y a ponerse en práctica toda aquella antigua sabiduría. A quienes buscan les llegará la madurez y el éxito, un éxito que se hará aparente en la mejora de la propia vida.
La gente que suele creer en lo pagano no tiene tendencia a seguir las normas sociales comúnmente aceptadas. Son innovadores, pensadores y perseguidores de la sabiduría y del crecimiento personal. Saben que, el mejorar tu persona y tu vida inmediata equivale a perfeccionar tu yo espiritual o alma. Una personalidad equilibrada y una vida de éxito –con independencia de aquello a que denominéis éxito- constituyen los verdaderos hitos de los antiguos caminos. Lo que importa es luchar por tan meritorios objetivos así como alcanzarlos; no lo que opinen los demás.
Que quienes esto leáis consigáis hallar las antiguas huellas del camino que os conduzca al Bosque de la Sabiduría.

Fuerteventura, 04 de Octubre de 2012

miércoles, 29 de agosto de 2012

Edgar Cayce y Nostradamus


Edgar Cayce manifestó uno de los talentos psíquicos más notables de todos los tiempos. Se han escrito varias centenas de libros sobre su vida y su obra.
   Edgar Cayce nació en los Estados Unidos el 18 de marzo de 1877, en una granja del Estado de Kentucky cercana a Hopkinsville. Desde su niñez, mostró facultades psíquicas fuera de lo común. A la edad de trece años, un suceso lo impactó profundamente: la aparición de un ángel quien le preguntó cuál era su mayor anhelo. Edgar respondió que desearía asistir a los demás, en particular a los niños enfermos. Al poco tiempo, se percató de que le era posible memorizar el contenido de sus manuales escolares durmiendo un rato con la cabeza apoyada en los mismos. Esta aptitud le favoreció en sus estudios, pero fue desapareciendo. A fin de ayudar a sus padres a criar a sus cuatro hermanas, todas menores que él, dejó el colegio a los dieciséis años y comenzó a trabajar.
    En 1900, Edgar Cayce, con veintitrés años de edad, era viajante comercial cuando perdió la voz después de haber tomado un sedante. Desconcertados por su caso, los médicos no lograron sanarlo. Incapaz de expresarse más allá de un murmullo, tuvo que cambiar de ocupación. Consiguió en Hopkinsville un puesto de aprendiz de fotógrafo. Algunos meses más tarde, un hipnotizador ambulante lo hizo hablar normalmente bajo hipnosis. Sin embargo, en cuanto lo despertó, su afonía reapareció. La experiencia se repitió luego con ciertas modificaciones. Edgar entró en un estado similar al que le había permitido memorizar sus libros escolares en su adolescencia. Cuando estuvo dormido, se le pidió que indicara la causa de su mal y la forma de curarlo. Edgar obedeció y dio instrucciones precisas, gracias a las cuales recobró la voz. Ésa fue su primera "lectura" psíquica, realizada el 31 de marzo de 1901.
  
  Se descubrió muy pronto que una vez sumido en su sueño autohipnótico, Cayce necesitaba únicamente el nombre de una persona y el lugar en que ésta se hallaba, dondequiera que fuese, para describir sin ningún error su estado de salud, recomendar un tratamiento y contestar las preguntas que la concernían.
     
En octubre de 1910, el diario 'The New York Times' publicó un largo artículo titulado: "Un hombre inculto se convierte en médico bajo hipnosis". Debido a que gente de todo el país recurría a él, Edgar Cayce, entonces fotógrafo profesional, empezó a efectuar cotidianamente lecturas sobre problemas médicos en sus horas libres. Aspiró a montar un hospital en el que un personal competente aplicaría las prescripciones mencionadas en las lecturas.
     
Con el paso de los años, Cayce descubrió que podía disertar sobre cualquier tema. A partir de 1923, realizó lecturas no sólo acerca del cuerpo físico, sino también de la mente y del alma. La información transmitida se diversificó mucho. Entre otras cosas, abordó los grandes principios mentales y espirituales, nociones inéditas sobre la psicología y la parapsicología, el concepto de la reencarnación, la vida después de la muerte, la interpretación de los sueños, la percepción extrasensorial, la historia de la Creación, las civilizaciones antiguas, las religiones del mundo, los aspectos desconocidos de la vida de Jesús, las profecías.
     
Siendo cada vez más solicitado, Cayce abandonó su estudio fotográfico a fin de dedicarse a las lecturas y de buscar inversores para la construcción del hospital. En 1925, Edgar y su familia se instalaron en Virginia Beach, Virginia, donde un agente de bolsa neoyorquino había aceptado financiar el proyecto. El hospital, inaugurado en noviembre de 1928, funcionó hasta febrero de 1931. Tuvo que cerrar por falta de fondos, a consecuencia de la gran crisis económica de los años 1930.
    
 En junio de 1931, se creó A.R.E. (Association for Research and Enlightenment, Inc.). La Asociación se concentró esencialmente en la medicina holística, la reencarnación, los sueños, los fenómenos psíquicos y el crecimiento espiritual.
    
 Durante la segunda guerra mundial, Edgar Cayce recibía una voluminosa correspondencia. En su intento por satisfacer la demanda creciente, aumentó el número de lecturas diarias a seis. En agosto de 1944, su agotamiento fue total. Falleció el 3 de enero de 1945.
     
Cayce dejó unas catorce mil lecturas. Éstas representan el más considerable conjunto de documentos psíquicos de la misma procedencia. Responden a casi todas las preguntas imaginables en la primera mitad del siglo veinte. Actualmente, innumerables personas en el mundo siguen beneficiándose de ese maravilloso legado.

Fuerteventura, 29 de Agosto de 2012
F.G.S.