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viernes, 14 de septiembre de 2012

Akhenatón- Amenofis IV y Atón

 
El intento de Akhenatón por implantar el monoteísmo en el Egipto faraónico podría ser considerado, junto con otros signos, como síntoma de un trastorno mental, específicamente la epilepsia, que pudo compartir con otros miembros de su familia como el legendario Tuthankamón.

En la historia del Egipto faraónico existe un periodo singular en que un faraón quiso sustituir el vasto sistema politeísta por la adoración de un solo dios: Atón, el disco solar. Amenofis IV, que después se nombró a sí mismo Akhenatón en honor a la divinidad que buscó imponer a sus gobernados —sin éxito: porque apenas murió, se restituyó el viejo culto a Amón-Ra y demás dioses e incluso hubo intentos por borrar de la historia dicho reinado.

Akhenatón tuvo sin embargo un hijo no menos célebre: el legendario Tuthankamón (bautizado originalmente Tuthankatón), cuya muerte misteriosa siendo todavía un adolescente ha suscitado las más diversas investigaciones, una de las cuales sugiere ahora que el monoteísmo podría considerarse un síntoma de epilepsia lobular, de índole hereditaria.

Hutan Ashrafian, cirujano con interés en la medicina histórica en el Imperial College de Londres, asegura que el joven faraón murió por una “psique feminizada”, lo mismo que sus predecesores inmediatos.

Ashrafian recurre a este concepto por las representaciones que se conocen de los parientes de Tuthankamón: Smenkhkare (enigmático faraón, tío o hermano suyo) y su padre mismo, Akhenatón, a quienes se dibujó con inusuales pechos grandes y caderas anchas, como si fueran mujeres. Igualmente los faraones que gobernaron antes de este, Amenhotep III y Tuthmosis IV, comparten similares características en las pinturas que los recuerdan.

A este rasgo se suma el hecho de que dos de estos cinco faraones aseguraron haber tenido “visiones”, lo cual coincide con etapas de la epilepsia en que, durante un ataque, el lóbulo temporal experimenta alucinaciones y revelaciones de tipo religioso, particularmente después de haber estado expuesto a la luz solar. En el caso de los gobernantes egipcios, esta pudo ser una condición propia de su familia.

Asimismo, la apariencia corporal femenina se relaciona con las partes del cerebro ligadas con la liberación de hormonas: los ataques epilépticos alteran los niveles de las hormonas involucradas en el desarrollo sexual.

Tuthmosis IV tuvo un arrebato religioso a mitad de un día soleado, según la “Estela del Sueño”. Las visiones de Akhenatón, mucho más intensas, podrían explicar también porque la elección del “disco solar” como deidad única.
 
Fuerteventura, 13 de Septiembre de 2012
Fernando González Silva

jueves, 13 de septiembre de 2012

Enigmas del Pasado





El etnólogo estadounidense L. Taylor-Hansen tuvo oportunidad de entrevistarse en su estudio con una tribu de pieles rojas apaches asentados en Arizona. En el transcurso de la charla, Taylor-Hansen comenzó a inquietarse cuando notó suspicazmente que los aborígenes le describían tradiciones, situaciones y locaciones de una cultura que él conocía muy bien, pero no como perteneciente a la cultura apache ni al continente americano. El etnólogo mostró entonces a sus huéspedes unas fotografías de pinturas egipcias y en una de ellas, ante su total asombro, los apaches reconocieron a una de sus divinidades a la que dedicaban sus bailes folklóricos: el "Señor de la Llama y de la Luz". Y eso no fué todavía lo más sorprendente: el nombre que los aborígenes asignaban a aquél dios, era su mismo nombre mediterráneo: Ammón Ra.
Aquello no fue más que el principio: relacionando que dos de sus números sagrados eran el 8 y el 13 Taylor-Hansen los asoció con la base del calendario venusino (la relación que indica las revoluciones efectuadas durante el mismo período por la Tierra y Venus en torno al Sol se expresa como 8:13, es decir, que la Tierra lleva a cabo 8, mientras que Venus cumple 13), y esto llevó automáticamente la charla a la mención de Tiahuanaco, cuyo nombre los apaches identificaron inmediatamente como la ciudad sagrada y el centro de su legendario imperio del pasado y describieron, sin haberla visto nunca, toda la arquitectura de la ciudad, y especialmente la estatua del "blanco barbudo", con la siguiente precisión y conocimiento: "El dios empuña dos espadas en posición vertical, lo que significa "amistad hasta cierto limite. Las espadas forman ángulo recto con los antebrazos, y con la cabeza un tridente, que es nuestra señal secreta de reconocimiento. Allá donde se alza la estatua, es el lugar de nuestro origen." Los aborígenes se sorprendieron cuando el etnólogo les informó de la existencia real de la ciudad ya que ellos la consideraban sólo como producto de una leyenda.

SIMILITUDES GLOBALES
PIRÁMIDE DE COPAN ( HONDURAS )
El paleontólogo, antropólogo y arqueólogo Arthur Posnansky descubrió en las cavidades que constituían los ojos del dios en la estatua de Tiahuanaco, que el oro incrustado más algunos clavos sujetaban unos redondeles de turquesa en las hendiduras de los ojos, detalle que le llevó a creer que todas las estatuas de piedra que representaban a los dioses tenían el rostro incrustado en oro y los ojos en turquesa. La turquesa no existe en ningún lugar de América y su extracción tenía lugar en la península del Sinaí y en Irán. Las técnicas de incrustación utilizadas en Tiahuanaco eran indudablemente originarias del Oriente Próximo.
Pictogramas de indudable estilo sumerio se han encontrado a lo largo y ancho de América, Australia y también en Francia.
Petroglífos a lo largo de todo Los Andes utilizan el símbolo sumerio de la cruz radiante, que representaba el planeta Nibiru.
Los habitantes de la región andina, al referirse a los forasteros de otra tierra que llegaron en los tiempos antiguos los llaman Uru. La capital de Sumeria se llamaba Ur.

PIRÁMIDES DE CARAL Y UXMAL ( MÉXICO )
En todas las lenguas andinas, uru significa día, el mismo significado que tuvo en Mesopotamia.
En “la biblia en imágenes” del Coricancha se representa a Nibiru y su órbita.
En todas las culturas ancestrales, el dios se representa con tocados cónicos, lleva trajes claros, es alto, atlético, armónico, barbado y de largos cabellos. Llega desde una tierra extraña “del sol naciente”( la tradición japonesa - donde recientemente se ha descubierto la gigantesca ciudad sumergida de Yonaguni - también hace mención a su país como la tierra “del sol naciente” utilizando exactamente la misma expresión ) y luego parte hacia “la estrella del alba” (parecidos impresionantes, algunos casi textuales, entre Viracocha ( tiahuanacos ), Oannes ( Sumerios ) , Quetzalcoatl (azteca), el “Dios Herrero” ( dogones, Africa ),Kon-Tiki ( Perú ), Tiki ( Polinesia ), y muchos otros.



REPRESENTACIONES DE DIOSES DE DISTINTAS CULTURAS: , IRAQUÍ, SUMERIO Y FENICIO.
Los dioses “salen del agua” ( ¿significando que superaron el diluvio?), para cumplir su misión, y aparecen representaciones de un hombre pez imaginario o simbólico, un ser anfibio "dotado de razón", y civilizador que se marcha una vez seguro de que sus enseñanzas podrán prosperar.
El entablillado de los cráneos para deformar sus cabezas y que éstas adquirieran la forma de la de los dioses ( frentes altas y planas ) era otro rito común; todos expresaban ser conscientes de estar vigilados por sus deidades y creían que a su muerte serían llevados por los dioses sobre sus plataformas voladoras a un territorio de eternas satisfacciones.
Coincidencias en técnicas y materiales de pintura entre navajos, mandalas y australianos, vestigios de coca y de tabaco en las momias egipcias, reproducciones de elefantes en los capiteles de los edificios Mayas, similar cantidad de signos cueniformes en los lenguajes, algodones peruanos y egipcios de la misma variedad tetraploide, La Medusa en leyendas americanas, helénicas, chinas, etruscas, japonesas, pompeyas, borneas, neozelandesas y hawaianas, semillas de maíz dentro de la Gran Pirámide de Keops, piezas de un telar egipcio fácilmente intercambiables con uno peruano, tal su idéntica confección.
Los sumerios nombraron al río Eufrates con el nombre Urutu que significa ‘río de cobre’ y no había cobre en ese río, pero abundaba en Bolivia y Perú.
La pirámide del Sol, en Teotihuacan, México, tiene exactamente la mitad de la altura que la pirámide Egipcia de Keops, las medidas de la base, en ambas es idéntica, y cuando el último rayo del sol termina de ponerse en una, el primero aparece en la otra.

Todas las culturas ancestrales coinciden en afirmar que la grandeza de los antiguos humanos se debió a que aprendieron su arte y su ciencia directamente de los dioses.

El libro sagrado de los mayas, el Popolh Vuh dice, al igual que el de los Sumerios:
“Los primeros hombres fueron creados y moldeados; no tuvieron madre ni padre.No fueron nacidos de una mujer, no fueron producidos por un creador o formador, ni por Alom ni Caholom, más sí creados por milagro, por encanto.” “Los de la primera raza eran capaces de todo saber.Estudiaban los 4 rincones del horizonte, los 4 puntos del arco del cielo y la cara redonda de la tierra”

Se ha encontrado evidencia de operaciones de cerebro, astronomía avanzada, conocimientos matemáticos y geométricos cuánticos, etc. y de una misteriosa complexión física (¿gigantes?)
A nuestra manera de ver, las especulaciones en torno a si fueron los sumerios que navegaron hasta Bolivia o los tiahuanacos que lo hicieron hasta la Mesopotamia son erróneas: todos eran en un principio contemporáneos e integrantes de una mega-cultura global, que obviamente contenía similitudes arquitectónicas, simbólicas, etc.
Los investigadores que busquen conexiones entre egipcios y mayas o entre sumerios y tibetanos, obviamente las hallarán, pero a la vez estarán mirando sólo una parte del cuadro, y de alguna manera, perdiendo la escala en sus conclusiones: el pasado remoto debería estudiarse a partir de considerar la existencia de una cultura protohistórica global en un mundo unido por vías aéreas, terrestres y telepáticas ( o incluso eventualmente unido físicamente como pangea ).
Las sincronicidades estudiadas aquí plantean la muy sustentable hipótesis de un sustrato originario común constituido por una civilización avanzada ( más evolucionada que la actual civilización occidental, y nó en la misma dirección ) que existió hipotéticamente entre el 17000 y el 12000AC. ( posiblemente en convivencia con otras razas extraplanetarias, pero ése ya es otro tema ).

ANKOR ( CAMBOYA ), GIGANTES DE TULA ( MÉXICO )Y MONTE NERMUD ( TURQUÍA )
Su existencia y tecnología la grita todo el planeta en las mega-construcciones técnicamente imposibles (¡para nosotros!) de las cuales se apropiaron luego nuestras culturas antiguas atribuyéndose ( con un neblinoso derecho ) su condición de sucesores culturales y religiosos de aquélla "Edad Dorada".
Fuerteventura, 13 de Septiembre de 2012
 F.G.S.