sábado, 4 de junio de 2016

Samhain, Halloween y Noche de Difuntos



Nos vamos acercando a la Noche de Difuntos, Halloween o Samhain. Normalmente, estas fechas siempre han tenido un marcado carácter espiritual hasta que Hollywood se encargó de mostrarnos que, cualquier atrocidad, crimen, etc. podía suceder esa noche.  Samhain constituye la tercera y última de las Fiestas de la Cosecha. Significa, literalmente, el fin del verano. Es la festividad pagana más importante del año, puesto que marca el comienzo del Año Nuevo celta y, asimismo, el inicio de la primera de las dos mitades en las que los pueblos celtas dividían el año: el invierno. Recibe otros nombres como Samonis, Última Cosecha, Festival de los Muertos, Festival de Tara o Halloween.
Su celebración comienza con el crepúsculo del día 31 de Octubre, y conmemora, además, la muerte simbólica del Dios Sol y su paso a la Tierra del Verano, haciendo que los días se tornen más cortos y las noches cada vez más largas.
En esta noche, se suelen encender hogueras con un doble propósito: simbolizar el final del verano y ayudar a las almas de los muertos a encontrar el camino hacia la luz y el descanso. Para ello también se suelen encender velas en los alféizares de las ventanas y en las puertas de entrada de las casas; además, se dejan también algunos alimentos como pan y frutas de la temporada (principalmente manzanas y granadas) para que las almas se alimenten durante su viaje. Las manzanas también se entierran con el propósito de alimentar a la Tierra, que se prepara para su letargo. (En Galicia las castañas).
Se considera que en Samhain, al igual que ocurre en otras noches como Beltane y Lammas, el velo que divide los mundos se vuelve más delgado. Pero, en comparación con otras noches, durante el Samhain ese velo es particularmente fino, lo que hace que sea un momento excelente para comunicarse con antepasados fallecidos (con el objetivo de ayudarlos a encontrar la luz, no por diversión o frivolidad), así como para utilizar algún medio adivinatorio para desentrañar el porvenir. En Escocia, se cree que un bebé nacido durante el Samhain tendrá el don de la Segunda Vista, es decir, de la clarividencia.
Una de las tradiciones relacionadas con la adivinación que se practican durante esta noche consiste en tomar una manzana y situarse de espaldas a un espejo en una habitación iluminada solamente con la luz de una vela. A continuación se debe cortar la manzana en nueve pedazos y comer ocho de ellos, arrojando el noveno trozo por encima del hombro. Después, hay que volver la cabeza por encima del mismo hombro para observar el espejo: en él aparecerá algún símbolo o imagen como respuesta a la pregunta que se haya formulado.
Otra costumbre muy extendida consiste en escribir en un papel aquello que deseamos conseguir o eliminar de nuestras vidas durante el nuevo año y quemarlo en una hoguera o en la llama de una vela.
Samhain es momento para honrar también a la Diosa Oscura en sus diversas encarnaciones. Para los pueblos celtas ésta tomaba la forma de la Morrigan, diosa de los muertos y las batallas; pero ha estado presente desde siempre en todas las culturas bajo muchos nombres: Hécate, Kali, Crone, Némesis…
Esta noche está considerada como una de las más poderosas del año, mágicamente hablando, así que cualquier trabajo de este tipo que se realice contará con un poco de ayuda adicional.

Espero que disfrutes de esta noche. Muchas gracias por tu visita y si te ha gustado puedes compartir.
Fuerteventura, Verano de 2009

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