sábado, 23 de julio de 2016

Avistamientos O.V.N.I más relevantes



Si bien aparecen dos resúmenes cronológicos de avistamientos OVNI en la presente Web, puedes acceder a ellos en la pestaña superior, una a nivel mundial y otra sobre acontecimientos sucedidos sobre territorio español, además de una recopilación de expedientes desclasificados, en www.cienciasocultas.org hemos elegido seis de estos casos, considerados de los más importantes y documentados, para ampliar su información. En nuestro Canal de Youtube hemos subido varios videos tanto del Caso Manises como de la Oleada Belga.
El criterio para elegirlos, vienen dados por haber sido casos estudiados por diferentes Organismos Oficiales, proceder de testigos de alta experiencia o que denunciaron a las Autoridades lo ocurrido y por lo importante de los acontecimientos que rodearon el avistamiento en cuestión como podría ser peligro de colisión con aviones de pasajeros, aterrizaje del OVNI, utilización de armas para abatirlos, etc.
La elección ha sido la siguiente:
– Caso Manises
– Caso del Comandante don Juan Ignacio Lorenzo Torres
– Caso Teherán
– Caso Bariloche
– Caso Trans-En-Provence
– Oleada Belga

Se trata de cinco avistamientos OVNI muy conocidos, cuya rotundidad puede considerarse como fuera de toda duda. Da igual que existan voces discrepantes o escépticas sobre lo sucedido, pero lo terminante de lo sucedido muestra la existencia de unos sucesos, que pueden considerarse como determinantes para la seguridad de vuelos aeronáuticos, actitudes hostiles frente vuelos militares, la flagrante violación de espacios aéreos, o la interacción con el medio terrestre de uno de estos Objetos Voladores No Identificados. Esto no puede negarse.
LA OLEADA BELGA
Las oleadas de OVNIs avistados en las décadas de los ochenta y noventa, sobre los cielos de diferentes países europeos, España incluida, fueron tan relevantes y escandalosas que tuvieron un eco muy importante en diferentes medios de comunicación.
Los avistamientos más significativos acontecieron sobre los cielos de Bélgica, siendo tan extraordinarios que incluso el Jefe de operaciones del Estado Mayor de la Fuerza Aérea belga, don Charles De Brower, reunió, el 18 de diciembre de 1989, a los medios de comunicación para poder exponerles lo que estaba sucediendo.
La oleada belga comenzó a fines de noviembre de 1989, cuando fue avistado un enorme OVNI triangular por parte de dos gendarmes belgas. Los testigos declararon que el objeto, de tamaño parecido a un avión, se desplazaba silenciosamente a poca altura y velocidad, poseía una luz roja en su centro y otras tres blancas una en cada vértice. Pudo observarse por 45 minutos, para posteriormente elevarse y desaparecer.
Posteriormente se registraron diferentes avistamientos análogos.
Salvo excepciones, la mayoría de estos avistamientos se producían dentro de una franja horaria que iba de 17:30 a 20:00 horas, y si bien el vuelo de estos OVNIs era lento y totalmente silencioso, no eran extraños los acelerones bruscos.
Las evidencias fotográficas y filmaciones en soporte video fueron abundantes.
Poco antes de comenzar la llamada Guerra del Golfo, dejaron de observarse esos avistamientos.
El físico de la Universidad Católica de Lovanina, don Auguste Meessen, especuló con que esos OVNIs fuesen observados mediante cámaras que trabajaran en longitudes de onda correspondientes al infrarrojo y ultravioleta, algo que por medio de la Sociedad Belga para el Estudio de Fenómenos Espaciales y de la Fuerza Aérea belga, pudo lograrse.
El coronel De Brower denegó la posibilidad de que fuesen aeronaves de las Fuerzas Aéreas Estadounidenses.
Entre el 30 y 31 de marzo de 1990, el radar del sistema de defensa aérea de Gons, Bélgica, detecta un eco no identificado que volaba a una velocidad estimada entre 30 y 40 km/h.
El coronel De Brower declaró que se ordenó una interceptación por parte de dos cazas F-16, cuyos radares confirmaron lo mismo que registrado en tierra, sin embargo tras desplazarse a esa inusual baja velocidad, aumentó vertiginosamente tomando dirección tierra. Toda la observación duró finalmente veinte segundos.
Los análisis demostraron que el OVNI observado por el sistema de defensa aérea de Gons, efectuó maniobras de hasta 40 g, voló a más velocidad que el sonido y “alumbró”71 a los dos F-16.
En mayo de 1997, hubo comparecencia parlamentaria del Ministro de Defensa belga, don Jean Pol Poncelet, informando que el eco se debió a una inversión térmica y que no se proseguía una investigación oficial relacionada con los OVNIs.
Otras fuentes opinaron que estos OVNIs eran naves de origen extraterrestre.
Sus planteamientos se basan en lo siguientes:
– Los F-117 no poseen autorización para volar si no es con reflectores de radar
– Los motores de los F-117 generan mucho ruido
– EE.UU. confirmó que sus aviones nunca sobrevolaron cielos belgas
– Las aeronaves teleguiadas del tipo RPV son demasiado ruidosas
– Los ultraligeros no poseen autorización para efectuar vuelos nocturnos, son ruidosos y no poseen las luces descritas en los avistamientos
– Los LoFLYTE volaron a partir del año 1997

Sin embargo viendo el vasto arsenal aeronáutico estadounidense, no sería extraño que nos encontráramos ante diferentes vuelos furtivos efectuados por la USAF. ¿Con qué fin? Simplemente para comprobar si sus sistemas de evasión e invisibilidad eran del todo efectivos.
¿Por qué sobre suelo belga? Por ser éste un país de la OTAN. Esto trae dos ventajas la primera que si son descubiertos, o se produce un accidente, el revuelo político no sería tan grave como si esas pruebas se efectuaran sobre países como Rusia o China, naciones que no son aliadas de los EE.UU., además los países que pertenecen a la OTAN, España incluida, han seguido y siguen las acatando las directrices que se dictan desde el Estado Mayor estadounidense, prueba de ello por ejemplo, fue el despliegue de misiles de crucero en Gran Bretaña y Alemania a principios de la década de los ochenta y segundo se presupone que los mejores sistemas de defensa aérea se encuentran bajo la esfera de la OTAN, por tanto si los aviones furtivos estadounidenses son capaces de burlar esos dispositivos72, tanto más lo harán sobre los adyacentes en otros países.
CASO TRANS -EN –PROVENCE, FRANCIA
Este caso, investigado por la Gendarmería y el grupo SEPRA del CNES francés, acaeció a las cinco de la tarde del 8 de enero de 1981, cuando un testigo vio descender y aterrizar, un OVNI ovoide, metálico, que no emitía ruido alguno, y que tras permanecer un minuto aproximadamente, despegará de nuevo hacia el cielo.
Al testigo, don Renato Nicolai, le pareció que el OVNI efectuó un aterrizaje un tanto brusco.
Las investigaciones por parte de los Organismos Oficiales franceses, revelaron la presencia de una huella con forma circular que deformó el suelo, denotando que el objeto que la produjo era muy pesado. La vegetación adyacente se encontraba mustia y deshidratada, la alfalfa, concretamente, mantenía sus concentraciones químicas pero con proporciones invertidas. Los efectos sobre la vegetación un tuvieron una explicación clara ni definitiva,
CASO BARILOCHE, ARGENTINA
Mientras se aproxima un Boeing 727, con el número de vuelo AR 674, a la ciudad de Bariloche, ésta sufre un apagón en el fluido eléctrico.
La tripulación del vuelo comercial, decide esperar en el aire instrucciones para poder aterrizar, mientras éste observa un punto de luz inusual en el cielo, y cercano a la localidad. Un segundo avión comercial es puesto en espera.
Tras unos minutos, el vuelo AR 674 recibe instrucciones para aterrizar. Al ejecutar un viraje para aproximarse a la pista, observan cómo un objeto de gran tamaño, y con tres luces rojas se predispone sobre el eje de la pista y a estribor del avión.
Es en ese instante cuando todas las luces del aeropuerto, incluyendo las balizas de pista y aproximación, se quedan apagadas.
Ante la situación el comandante del avión decide abortar el aterrizaje y vira para reintentarlo, momento en que el OVNI pasa por su cola y desaparece.
El suceso fue avistado por los tripulantes de las dos aeronaves comerciales, por controladores de tierra, y por la población de San Carlos de Bariloche.
CASO TEHERÁN, IRÁN
A las once horas (nocturnas) del 18 al 19 de septiembre de 1976, cientos de personas observan un punto luminoso e inmóvil sobre la capital iraní.
Desde la torre de control se observa con unos binoculares al OVNI, apreciándose un rectángulo o cilindro con una luz roja en su centro y luces celestes parpadeantes en sus extremos.
Es avisado desde este control aéreo a las Fuerzas Aéreas. El general Youssefi ordena un scramble a un caza Phantom F-4.
A 45 kilómetros del OVNI, el avión de combate pierde toda capacidad operativa sobre sus sistemas electrónicos y de radio, los cuales se reinician cuando el F-4 desiste de alcanzar al no identificado objeto.
Un segundo caza repite la operación, pudiendo estimar (por medio del radar de abordo) el tamaño del OVNI en 60 metros. Cuando llega a los 45 kilómetros del OVNI éste comienza a moverse de tal forma que siempre dista esa distancia entre uno y otro aparato aeronáutico. La tripulación militar observa que la coloración del OVNI pasa del azul al verde, y del rojo al naranja.
En determinado momento, un pequeño objeto se dirige a gran velocidad desde el OVNI al avión de combate iraní. Su tripulación creyendo que está siendo atacado, intenta disparar un misil aire- aire70, pero tanto los sistemas de combate como los de comunicación cesan en ese instante de ser operativos.
Ante lo inminente de la agresión, el piloto del caza ejecuta un viraje, a lo cual sigue el pequeño objeto salido del OVNI, hasta que lo rebasa y deja atrás al avión iraní.
Poco después un segundo objeto luminoso es eyectado desde el OVNI hacia el suelo, en lo que aparenta ser una aterrizaje.
Un avión comercial sufrió iguales perturbaciones electrónicas (a excepción claro está, de los sistemas de combate).
CASO COMANDANTE DON JUAN IGNACIO LORENZO TORRES, ESPAÑA
Comandante de vuelo señor don Juan Ignacio Lorenzo Torres, con 30.000 horas de vuelo (21.000 horas cuando aconteció el avistamiento), requerido como piloto en diferentes vuelos oficiales, era el jefe del Caravelle de la compañía española Iberia que el 4 de noviembre de 1968 efectuaba una ruta entre Londres y Alicante.
A la altura de Barcelona, recibe orden por parte de la torre de control de la ciudad catalana, de bajar súbitamente de nivel, pasando de 9.500 metros a 8.500.
El comandante Lorenzo Torres, advierte a su copiloto, el señor don Juan Celdrán García, que otee el horizonte en busca de algún tráfico68, algo que sucede instantes después: es observada una luz intensa que se acercaba hacia el Caravelle.
Del centro de la luz avistada, surge otra luz, esta vez pulsante, con una cromatografía variable entre azul, blanco y gris, junto a otras dos más pequeñas a ambos lados, dando la apariencia de conformar un solo objeto.
El OVNI se situó a diez metros de la proa del avión, una distancia totalmente inaceptable para las normas de seguridad de vuelos aeronáuticos.
El mecánico de vuelo, el señor Cuenca Paneque y una azafata también presenciaron el avistamiento.
El objeto central, fue descrito por el comandante don Lorenzo Torres como un ojo vivo recorrido de venas pulsantes.
El OVNI retrocedió, se acercó y se detuvo, momento en el que comenzó a efectuar todo tipo de maniobras aéreas a gran velocidad en torno al avión. Estas maniobras fueron descritas como imposibles de efectuar por aeronave alguna conocida.
El comandante del Caravelle alertó a la torre de control del OVNI, que detecta tres ecos no identificados frente al avión, momento en que enciende todas las luces del avión.
En ese punto, la tripulación puede comprobar que cuando encienden las luces, el OVNI aumenta de luminosidad, y cuando las apagan, la luminosidad del OVNI se Atenuaba. Este suceso de encendido y apagado se desarrolló en más de veinte ocasiones.
Finalmente el OVNI giró hacia babor dirección a las Islas Baleares.
Este avistamiento posee además lo que ciertos investigadores denuncian una y otra vez: la manipulación de los hechos por parte de las Autoridades.
Tal y como recogen unas declaraciones de este comandante de vuelo retirado, a una publicación periodística69, el expediente desclasificado por el Ejército del Aire español, muestra una mutilación en diferentes hechos acaecidos. De este modo, se han suprimido las conversaciones relacionadas con el avistamiento OVNI entre el piloto y la torre de control, así como la confirmación por parte del RADAR de la presencia del mencionado OVNI.

CASO MANISES, ESPAÑA
11 de noviembre de 1979. Un avión comercial Supercaravelle, con 109 pasajeros a bordo, que efectuaba el vuelo JK-297 Salzburgo-Tenerife, despega del aeropuerto de Mallorca tras una escala técnica.
A las 23:10 horas, la tripulación de cabina, don Francisco Javier Lerdo de Tejada, don Ramón Zuazu y don Francisco Javier Rodríguez comprueban la recepción de una comunicación por el canal de socorro de 121.5 MHz, pero con la peculiaridad de que quien lo emite, no parece conocer el código Morse. En previsión de que un buque o aeronave se encuentre en apuros, deciden apagar la luz de cabina para vislumbrar mejor el exterior. Esa actitud les permitió observar dos luces rojas dirección noroeste Valencia, y que aparentemente se dirige hacia el aparato.
El Comandante, para prevenir esa ruta de colisión, decide ascender de los 7.000 a los 8.500 metros, actitud que no le vale para nada pues el OVNI se sitúa a la misma altura que el Supercaravelle.
El OVNI, acomete en ese instante, un acercamiento a 700 metros del avión comandado por el señor Lerdo de Tejada, distancia directamente considerada como de colisión. Este riesgo induce a abortar el plan de vuelo, y a efectuar un aterrizaje no previsto en el aeropuerto de Manises, Valencia.
El control de éste aeropuerto, pregunta al comandante del vuelo JK-297 si desea que notifiquen a Pegaso, el centro de control del espacio aéreo español ubicado en Madrid, para que ordene el despegue de un interceptor del Ejército del Aire, a lo que el señor Lerdo de Tejada responde afirmativamente.
El avión logra aterrizar sin problemas en Manises, observándose cómo el OVNIse queda a 30 millas de allí, algo comprobado visualmente por el director del aeródromo, don Miguel Morlán.
El Escuadrón de Vigilancia Aérea número 5 (Kansas), ubicado en lo alto de la sierra de Aitana, Alicante, detectó ecos no identificados.65
El Mirage F-1, tripulado por el capitán don Fernando Cámara, visualiza el OVNI, pero no logra acercarse a él, ni aún volando a Mach 1,4. su cámara de infrarrojos tampoco detecta emisión calórica procedente del OVNI. El piloto del caza militar aseveró haber escuchado “voces como de niños” en sus comunicaciones con Pegaso.
Tras el suceso, el diputado español don Enrique Múgica Herzog emitió al Gobierno español, las siguientes preguntas formuladas en el Congreso de los Diputados:
1- ¿ Qué clase de aparato provocó el desvío del Supercaravelle de la compañía TAE en la noche del 11 de noviembre de 1979 ?.
2- ¿ Por qué tres tráficos de origen desconocido permanecieron durante más de cuatro horas sobre el espacio aéreo español ?.
3- ¿ Qué clase de aparatos obligaron al despegue en alerta de un Mirage F-1 de la base de Los Llanos (Albacete)
El Gobierno no contestó, pero posteriormente la División de Operaciones, Sección Espacio Aéreo emitió el siguiente comunicado:
“Las causas que obligaron a desviar la noche del 11 de Noviembre de 1979 al avión Caravelle de la TAE no se debieron a ningún tipo de avión, ignorándose la naturaleza del objeto en cuestión, que bien pudo ser una ilusión óptica. Por otro lado es un hecho cierto que no se tuvo contacto radar con él, ni desde tierra ni desde el aire en ningún momento, lo que indica la inexistencia de un objeto sólido en la zona durante el periodo de tiempo estudiado.
No hubo tres tráficos durante cuatro horas en el cielo español, sino la apreciación de unas luces de dudosa identificación que, en ningún momento se demostró que fuesen objetos consistentes, garantizándose que no era ningún tipo de avión, por lo que no puede calificarse de “tráficos”.
No existió ningún aparato que obligase a un despegue de un F-1 desde Albacete, sino que fue la comunicación telefónica hecha desde Valencia sobre la observación de unas luces en la zona, lo que indujo al Jefe de Servicio del MACOM a ordenar la salida del F-1 (Mirage) al objeto de comprobar si dichas luces correspondían a algún avión u objeto volante que, por otro lado, no había sido detectado por el radar de tierra”66
Se anexa al presente texto relacionado con el llamado Caso Manises, que en la fecha del suceso se encontraban diferentes buques de la Marina Estadounidense, correspondientes a la Sexta Flota, efectuando maniobras militares. No sería extraño que diferentes facetas ocurridas en este acontecimiento, como la extraña señal de socorro o las “voces de niños”, podrían responder a maniobras de guerra electrónica efectuadas por los buques de guerra.
Esperamos que hayas disfrutado con este artículo y si te ha gustado puedes compartir. Recordamos a todos los lectores que en los expedientes desclasificados de esta web tienes los documentos de los diferentes Gobiernos. Un Saludo y buen día.

Fuerteventura, 31 de Julio de 2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario