martes, 4 de agosto de 2015

Como invocar la protección de los Ángeles



Practica esta meditación cuando sientas que necesitas protección angelical. No tienes que estar en una situación difícil, puedes hacerlo en la comodidad de tu hogar, siempre concentrándote en pensamientos de seguridad y paz, bajo cualquier circunstancia.
Busca un sitio cómodo y tranquilo donde te encuentres relajado y que no te interrumpan. Practica cualquier ejercicio de relajación con el que te identifiques plenamente.
Si de momento no tienes ninguno en mente, es suficiente con que tomes unas cuantas respiraciones largas, lentas y profundas para relajarte antes de empezar. Te recomiendo que leas este ejercicio un par de veces para familiarizarte con los puntos clave antes de seguir adelante.
Visualízate en un capullo de luz dorada, tomate unos instantes para que crees la imagen de esta visualización. Dentro de tu capullo dorado estas lleno de una sensación de paz, fuerza y estabilidad. Imagina que tus pies están colocados firmemente en la tierra. A continuación visualízate rodeado por cuatro ángeles de protección. Si te sientes particularmente vulnerable, puedes imaginar que son los cuatro arcángeles. Visualiza a Gabriel caminando enfrente de ti y pídele que el sea tus ojos y tus oídos y que despeje tu camino. Siente a Rafael detrás de ti, protegiendo tu espalda, dándote apoyo e iluminando tus puntos débiles. Pídele a Miguel que proteja tu lado derecho, usando su espada de la verdad para disipar tus temores y para esclarecer cualquier situación. Imagina a Uriel protegiendo tu lado izquierdo con una antorcha de fuego espiritual para desterrar las tinieblas.
Tu propio ángel de la guarda te trae una vara mágica de luz para crear alguna protección adicional. Imagínate a ti mismo apuntando con tu vara mágica enfrente de ti y después girando con tu cuerpo en la dirección de las agujas del reloj 360 grados de modo que puedas dibujar un círculo con tu vara que se juntará con los cuatro puntos ocupados por los ángeles o arcángeles. Cuando haces esto, de repente surge alrededor tuyo un circulo de fuego espiritual para ayudarte a mantenerte seguro. Obsérvate protegido por un capullo de luz, por cuatro ángeles y por un círculo de fuego. El capullo de luz te da magnetismo. Tu eres un imán de lo positivo, de la gente amorosa, de las situaciones armoniosas y las experiencias que reflejan tu potencial espiritual más elevado; al mismo tiempo tu magnetismo también desvía cualquier cosa que pueda ser inadecuada, negativa o destructiva para ti. Los ángeles están ahí para defenderte, guiarte a un sitio seguro y afinar tus sentidos, en especial tu intuición. 
El círculo de fuego refuerza y consolida tu poder, de una manera que te permite crear unos limites adecuados en todas tus relaciones. Una vez que has terminado este ejercicio agradece a los ángeles su ayuda y protección. Puedes agradecerlo de la mejor forma que consideres.

También puedes por medio de este ejercicio pedir protección para alguien a quien estimes. Rodea a esta persona con pensamientos de amor. No te ayudas a ti mismo o a la persona por la que estas pidiendo protección angelical, rodeándolo con pensamientos de preocupación.
Espero que hayas disfrutado de la lectura y del ejercicio. Si te gusta puedes compartir. Muchas gracias por tu visita.
Fuerteventura, 30 de Julio de 2015

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